Por Lincoln Minaya
La reciente sentencia 0788-24 del Tribunal Constitucional, que permite a cualquier ciudadano optar por una candidatura sin pasar por el régimen de partidos polÃticos, ha encendido las alarmas en el ámbito polÃtico y social del paÃs. Esta decisión abre la puerta a una nueva realidad que podrÃa poner en peligro la esencia misma de la democracia dominicana, permitiendo que figuras con alto poder económico, pero sin preparación ni compromiso con el bienestar colectivo, accedan a cargos de elección popular.
Desde esta tribuna, expresamos nuestro respaldo a la iniciativa del Senado de la República, encabezada por el senador Ramón Rogelio Genao, en su intento de corregir este fallo. La democracia dominicana ha sido construida con sacrificio y debe ser protegida de la improvisación y el oportunismo.
Un riesgo para la democracia
La posibilidad de que cualquier persona, sin filtros ni procesos internos de validación dentro de los partidos, pueda postularse a un cargo de elección popular representa un riesgo latente. La polÃtica, lejos de ser un simple juego de popularidad o una competencia de recursos económicos, debe estar guiada por principios, formación y compromiso con el paÃs.
No es un secreto que, en los partidos tradicionales, existen dirigentes dispuestos a venderse al mejor postor, facilitando asà la entrada de figuras sin trayectoria ni principios claros. La polÃtica no puede convertirse en una subasta en la que el que más dinero tenga se alce con una posición de poder.
El fenómeno de las redes y la banalización de la polÃtica
Un caso que ha llamado poderosamente la atención es el Santiago MatÃas, mejor conocido como Alofoke, quien ha manifestado su interés en sumarse a la ola de las candidaturas independientes. Su argumento se basa en su gran número de seguidores en redes sociales, pero esto no es garantÃa de capacidad para la gestión pública.
El tipo de contenido que promueve, dirigido a un público masivo y muchas veces carente de una orientación crÃtica, ha transformado la cultura juvenil de los barrios, normalizando un lenguaje soez en donde no se respeta ni a las madres de los demás, y promoviendo una visión superficial de la realidad. La polÃtica no puede ser reducida a un espectáculo mediático donde el populismo digital sustituya la formación y la experiencia en el ejercicio de la función pública.
Blindar la democracia: una tarea urgente
Nuestra democracia, aunque imperfecta, ha sido construida sobre el sacrificio de muchos mártires que ofrendaron su vida por un sistema justo y funcional. Figuras como Manolo Tavárez Justo, las hermanas Mirabal, Manuel Tejada Florentino, Francisco Alberto Caamaño, Maximiliano Gómez, AmÃn Abel Hasbún, José Francisco Peña Gómez, entre muchos otros, lucharon por un paÃs donde el ejercicio polÃtico estuviera guiado por ideales y no por intereses personales o económicos.
La polÃtica debe ser un espacio de servicio, no una vÃa para el enriquecimiento o la búsqueda de notoriedad.
Es momento de reflexionar como sociedad y tomar las medidas necesarias para evitar que la improvisación y el dinero desvirtúen nuestra democracia. La corrección de esta sentencia del Tribunal Constitucional es una tarea urgente para preservar la institucionalidad y garantizar que quienes aspiren a dirigir el paÃs lo hagan con verdadera vocación de servicio, y no como un simple experimento de poder, muchas veces al servicio de los peores intereses, permitiendo asà que nuestra democracia se convierta en una chopocracia.
Foto de portada: “Imagen fuente externa”.

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