San José de las Matas despide entre aplausos y lágrimas a Álex Bueno, su Ruiseñor de la Sierra


SAN JOSÉ DE LAS MATAS.– Entre aplausos, lágrimas y emotivas muestras de cariño, familiares, amigos, admiradores y residentes de San José de las Matas despidieron este martes al cantante Álex Bueno, cuyos restos recibieron cristiana sepultura en el pueblo que lo vio nacer, cumpliendo así uno de sus deseos expresados en vida. La jornada estuvo marcada por el reconocimiento a una de las voces más emblemáticas de la música dominicana.

Desde las primeras horas de la mañana, cientos de personas provenientes de distintas provincias se congregaron en el municipio para acompañar el cortejo fúnebre del artista, conocido como «El Ruiseñor de la Sierra» y «El Mayimbito». Los asistentes participaron en los actos religiosos y rindieron homenaje al intérprete, cuya partida ha generado una profunda consternación entre sus seguidores y la comunidad artística.

El sepelio puso fin a varios días de homenajes realizados tanto en Estados Unidos como en República Dominicana. Tras fallecer el pasado 18 de junio en Nueva York, a los 62 años, luego de enfrentar complicaciones de salud derivadas de un cáncer que se desarrolló tras el diagnóstico de un tumor cerebral, el artista fue despedido por la diáspora dominicana en la iglesia St. Elizabeth, en Manhattan. Posteriormente, el lunes sus restos fueron expuestos en capilla ardiente en el Teatro Nacional Eduardo Brito, donde colegas, familiares, autoridades y admiradores le tributaron un último homenaje.

Como muestra del arraigo que mantenía con su tierra natal, el Ayuntamiento de San José de las Matas declaró tres días de duelo municipal y suspendió las labores administrativas del cabildo durante la jornada de este martes para facilitar la participación de la población en las exequias. La medida fue adoptada en reconocimiento al legado de quien había sido declarado Hijo Distinguido del municipio.

Nacido como Alejandro Wigberto Bueno López el 6 de septiembre de 1963, Álex Bueno construyó una carrera artística de más de cuatro décadas, destacándose por su versatilidad para interpretar merengue, bachata, bolero, balada y salsa. Su voz dio vida a éxitos como «Jardín Prohibido», «Colegiala», «Busco un confidente», «Que vuelva», «Corazón duro», «Ese hombre soy yo», «Me muero por ella» y «Querida», temas que trascendieron generaciones y consolidaron su popularidad dentro y fuera de la República Dominicana.

Con su sepultura en San José de las Matas concluyó el último recorrido de uno de los intérpretes más influyentes de la música popular dominicana, cuyo legado artístico permanecerá como parte de la historia del merengue y la bachata.

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